Terapia de pareja

La terapia

El paciente es agente activo de su propio proceso.
Este proceso lleva implícito una reflexión que desemboca en un cambio en cada uno de los miembros y la dinámica afectiva.

¿Cuándo acudir a terapia de pareja?

Cuando se está dando una situación muy angustiante en la relación, de la que la pareja no se siente capaz de solventar por sí misma con los recursos con los que cuenta. No es necesario estar al borde de la ruptura. En ocasiones es suficiente con percibir una situación de malestar que se desea cambiar para lograr un estado más óptimo.

Venir a terapia no es sinónimo de que ya no hay nada que hacer en la relación, sino más bien lo contrario. Muchas relaciones se salvan a partir de la decisión de buscar ayuda profesional.

¿Se puede hacer terapia de pareja con sólo un miembro?

Se puede trabajar una problemática de pareja con sólo un miembro de ellos que lo refiera. Esto ocurre porque la pareja, como una díada, es un sistema; y alterando el comportamiento de uno de los miembros de la pareja se altera el sistema.

La perspectiva será la misma que trabajando en pareja: se tendrá en cuenta la dinámica existentes. No se trata de “curar al miembro de la pareja que es el que está loco” o de “enseñar a uno de ellos a cambiar al otro, que es el que realmente está mal”. Cada uno tiene parte de responsabilidad sobre los problemas que hay en la pareja. El miembro que acuda a terapia, asumirá esta parte y la modificará. Esa modificación provocara una modificación en el otro que forma parte de la relación.