Apego en las relaciones de pareja

¿Cómo influye el apego en las relaciones de pareja?

Por Mónica Blanco, psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas del Instituto de la Pareja

¿Qué es la teoría del apego?

La terminología de la teoría del apego se ha convertido en algo popular en redes sociales. No es extraño que lleguen personas a nuestra consulta habiendo encontrado una etiqueta que atribuirse. En cierto modo, nos habla de una mayor sensibilidad de la sociedad a la forma de vincularnos pero lamentablemente, en ocasiones, nos lleva a interpretar teorías y realidades desde enfoques reduccionistas.

El apego es mucho más. El apego influye en cómo nos vinculamos, en cómo elegimos pareja, si confiamos en los demás, si el mundo es un lugar confiable, o cómo reaccionamos en la distancia o en la cercanía…

Apego en las relaciones de pareja

Los orígenes: J. Bowlby y la necesidad humana de vincularse

Este psiquiatra y psicoanalista británico dedicó toda su vida a su teoría: la teoría del apego.

Para Bowlby, la teoría del apego explica la necesidad y tendencia natural del infante a la búsqueda de la interacción y formación del vínculo social. La madre suele funcionar como base segura. La ausencia de esta figura genera estados ansiógenos en el infante (Herrero, 2011).

Los tipos de apego

La teoría del apego necesitaba una forma de medición y lo estableció Mary Aisnworth mediante la “situación extraña”. Medía el vínculo materno filial en bebés de entre 8 y 18 meses, donde se alternaba la presencia y ausencia de la madre con la presencia de un extraño, midiendo la conducta exploratoria, la conducta del reencuentro y la regulación emocional del niño tras el encuentro.

  • Apego seguro: Los niños se sienten seguros mientras la madre está presente. Exploran la habitación y vuelven hacia la madre. Manifiestan conductas de angustia cuando la madre se va y se alegran cuando regresa.
  • Apego inseguro-evitativo: Los niños no buscan la cercanía de la madre. No muestran angustia cuando la madre se va y no la evitan cuando regresa.
  • Apego inseguro-ambivalente: Los niños muestran reacciones positivas y negativas hacia la madre. No exploran el entorno y se angustian cuando la madre se va. Muestran un comportamiento ambivalente al regreso de la madre.

Más tarde, se añadiría el apego desorganizado (Main & Solomon, 1986) vinculado a entornos con patologías clínicas o entornos negligentes.

Del apego en la infancia a la vinculación en pareja

Havan, C. y Shaver, P. decidieron investigar el apego adulto en la pareja. Para ellos, el comportamiento que mantenemos en las relaciones de pareja viene determinado por los modelos operantes internos (término acuñado por Bowlby): las representaciones mentales que tenemos de nosotros mismos y de los demás, que se originan en nuestra primera infancia en base a disponibilidad y sensibilidad de nuestras figuras de apego con nuestras necesidades.

Ellos definen tres tipos de apego en las vinculaciones de pareja:

  • Apego seguro: Se siente bien en los vínculos cercanos. No siente temor de abandono por la pareja o de la proximidad del otro miembro.
  • Apego evitativo: Siente amenaza en vínculos cercanos por miedo a que dependan de él y a que descubran que no es suficiente. Las parejas suelen desear vincularse más de lo que él quiere.
  • Apego ansioso/ambivalente: Siente temor ante la idea de que la pareja les abandone, a que no le amen. Siente rechazo porque cree que los demás no quieren unirse tanto a él, desea un nivel de unión alto y eso dificulta que los demás puedan llegar.

Apego ansioso y la dependencia emocional

Algunas investigaciones refieren que el apego ansioso tiene la tendencia a buscar constantemente relaciones de pareja. No surge de la nada, se debe a las carencias emocionales experimentadas en las relaciones tempranas, como con los padres o cuidadores.

No se brindó el suficiente apoyo emocional ni enseñaron habilidades adecuadas para tomar decisiones. Como resultado, pueden tener relaciones que tienden a ser desequilibradas, distantes, desmesuradas y, en algunos casos, abusivas.

Por lo tanto, también puede llevarles a relaciones con dependencia emocional. Es la pauta predominante de las personas que las padecen (Castelló, 2005). Ahora bien, no toda persona con apego ansioso está condenado a sufrir dependencia emocional.

Apego en las relaciones de pareja

La dependencia emocional: No te quiero por lo que eres. Te necesito para ser

Según Castelló (2005), “Es la necesidad extrema que una persona desarrolla en sus relaciones de pareja”.

El hecho de amar lleva implícito un atisbo de esa necesidad. En las relaciones de pareja horizontales y sanas, las personas quieren estar cerca del ser amado, saberse estimados y deseados. Debemos enfatizar en el caso de la dependencia emocional en el término “extremo”.

En la dependencia emocional el único fin es la permanencia del vínculo independientemente de la calidad de este. El dependiente emocional idealiza a la persona y mantiene conductas de sumisión dónde las necesidades de la otra persona pasan a ser las importantes. Contribuyendo de este modo a una dificultad creciente de conectar con las suyas propias que sostiene la dependencia emocional hacia la otra persona y, la relación de la vinculación va bajando su calidad. Permaneciendo en una relación donde su autoestima disminuye y contribuye a la necesidad extrema de la permanencia de la vinculación en pareja donde el objetivo es evitar estar solo. Dado que el miedo al abandono es lo que más se quiere evitar dentro de la dependencia emocional.

La gran pregunta, ¿se puede cambiar el tipo de apego?

El apego tal y como decíamos no es una etiqueta ni una sentencia.

En la infancia hablamos de tipos de apego, y en la adultez tal y como indican autores como Mansukhani (2025) estamos hablando de estrategias de apego, donde alternamos conductas de los diferentes tipos. Es decir, nuestra conducta no está dictada por la infancia y alternamos diferentes estrategias en función de las diferentes conductas y personas.

A lo largo de la vida, los diferentes vínculos sostenidos pueden modificar nuestros patrones de conducta relacionales.

Por otro lado, un proceso terapéutico para entender la propia historia y adquirir nuevos recursos sobre la regulación emocional, la detección y expresión de las propias necesidades emocionales, la detección y el cuestionamiento de creencias, ayudará a la elección y construcción de relaciones más equilibradas. De forma que se vayan adquiriendo nuevas conductas que acerquen a desarrollar estrategias de apego más seguro y relaciones más funcionales.

Amar desde la elección consciente

Somos seres sociales y necesitamos vincularnos con los demás como parte de un comportamiento normativo y saludable.

Poner nombre a cómo nos relacionarnos de poco servirá si no es para conocer los patrones causales y de mantenimiento. Esto será la clave para amar desde la libertad y elección consciente.

¿Tu forma de amar te acerca o te aleja de lo que necesitas? ¿Es desde el miedo o el amor?

Apego en las relaciones de pareja

Referencias

Castelló Blasco, J. (2005). Dependencia emocional. Características y tratamiento. Psicología. Alianza Editorial.
El Mchiout, J. (2021). Influencia de los tipos de apego en las relaciones de pareja: una revisión sistemática [Trabajo final de grado, Universidad de la Laguna]
Herrero, M. S. (2011). Apego en la infancia y apego adulto: influencia en las relaciones amorosas y sexuales
Mansukhani, A. (2023). Condenados a entendernos: La interdependencia o el arte de mantener relaciones sanas. Ediciones B.

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